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viernes, 29 de agosto de 2008

Mentiras del Corazón


Yo misma ando alejada

de este corazón

que ruge por otras tierras.

Yo sola, me divorcio

del sol

del tic tac

del toc toc

y otras onomatopeyas

Yo misma lo designo

corresponsal de guerra

-por las dudas los hieran

-Para que vuelva

héroe

con medallas titilantes

que enceguezcan.


EMILIA VIRGINIA ACOSTA


Nació en Salta. Entre sus Obras: 1986 Plaqueta “Poemas”1987-1991integra el grupo Hoja de poesía con 19 plaquetas poemas musicalizados en cassettes y posters de poesías.1989: libro Clamor en distintos tiempos1991: libro: La mujer y las casas. 1993: dirige el libro revista “Encuentro Escrito” .1996 ; participa en la Antología de Poesía Narrativa Breve de WMH editor. 1997 libro: Taberna de las flores altas.

lunes, 4 de agosto de 2008

Oda a los opas

Salta, poético vergel
por su clima tropical
ha sido siempre especial
en dar opas a granel.

Gliseldo, Aujero, Bombilla
Herodes, Panta, Escamayo,
Quitupí, Coto-Zapallo
Tres-tres, y Pata Amarilla.

Han sido opas que se fueron
de este mundo engañador;
opas querido lector,
que su destino cumplieron.

Fueron por gracia especial
hacia el limbo destinados
donde esperan resignados
el día del Juicio Final.

El Tigrero se ha muerto Ataranta
cuya fama nadie resta,
dejando triste la fiesta
que se hace en Semana Santa.

Hubo opa en Salta, auxilio
que gran servicio prestaba,
era el Opa que cazaba
los tigres a domicilio.

Había el opa Aguatero,
el opa Carro y también
se encontraba el “opa bien”
es decir el opa casero…


Nicolás López Isasmendi (fragmento)

Poeta salteño que causó gran estupor en algunos círculos de “la sociedad y el clero” con su trabajo “Oda a los opas”. El Tribuno publicó por tres días consecutivos estrofas de dicho trabajo.

martes, 29 de julio de 2008

Temor del sábado

El patrón tiene miedo que se machen
con vino los mineros.
El sabe que les entra como un chorro
de gritos en el cuerpo.

Que enroscado en las cuevas de la sangre
les hallará el silencio,
el oscuro silencio de la piedra
que come sombra socavón adentro.

Que volverá, morado,
con bagualas del fondo de los huesos
su voz, golpeando dura como un puño
en el tambor del pecho.

Con pupilas abiertas como tajos
le pedirán aumento,
mientras quiebren, girando entre las manos,
el ala del sombrero,
y los ojos, de polvo y pena tristes,

les caigan como manchas sobre el suelo.

Hay que esconder el vino entre cerrojos,
el vino pendenciero.

Hay que esconder el vino como un crimen,
el vino pedigüeño.
Que ni una gota más caiga en la boca
desierta del minero,
donde el grito se tapa con la coca,

y con alcohol la sed de amor y besos.

Hay que esconder la primavera en sangre
del vino que descubre los secretos.

El patrón ha mandado que lo guarden
y se ha vuelto vinagre en el encierro,
de noche tiene vómitos y duendes
de luna que se bañan en su cuerpo.

Los ojos del patrón lo custodiaban
por arriba del sueño,
los ojos del patrón tienen dos ángeles
desvelados de miedo.

Jaime Dávalos
Fue hijo de Juan Carlos Dávalos, miembro de la Academia Argentina de Letras.Padre de Julia Elena Dávalos, "la voz femenina del folklore". Creador de una corriente expresiva novedosa, llena de metáforas ligadas a la tierra y sus misterios.

Vidala del Nombrador


Yo soy aquel cantorcito,
Yo soy el que siempre he sido,
No me hago ni me deshago,
Y en este ser nomas vivo.

Vago del ronco tambor de la luna
En la memoria del puro animal.

Soy una astilla de tierra que vuelve
Hacia su oscura raíz mineral.
Soy el que canta detrás de la copla,
El que en la espuma del rio ha’i volver,
Paisaje vivo mi canto es el agua,
Que por la selva sube a florecer.

Yo soy quien pinta las uvas
Y las vuelve a despintar,
Al palo verde lo seco
Y al seco lo hago brotar.
Nombro la tierra que el trópico abraza,
Puentes de estrellas cintura de luz,
Y al corazón maderero de Salta,
Subo en bagualas por la noche azul.
Vago de adentro del hombre dormido
Bajo la tierra gredosa y carnal,
Rama de sangre, florezco en el vino
Y el amor bárbaro del carnaval.
Apenitas soy Arjona
Nombre que no se ha’i perder,
Y aunque lo tiren al rio
Sobre la espuma ha’i volver.

Jaime Dávalos

Nació en Salta en 1919.Su trayectoria esta íntimamente vinculada al cancionero folklórico de su terruño. Su primer libro de poemas fue “Pasto Seco” (1947).

Urna Funeraria

Bajo la blanca tierra del pucará desierto,
Como un embrión parásito de la materna entraña,
Sentado en sus talones aguarda el indio muerto,
Quizá el milagro de una palingenesia extraña.

Como sagrado huevo, la urna que lo encierra,
Protegerá su momia por siglos, hasta el día
En que los buenos dioses antiguos de la tierra
Lo mezclen con el polvo fecundo en que dormía.

Y ha de cumplirse entonces el gran alumbramiento,
La hora del retorno milenario que espera.
Sorbido por las venas de algún cordón sediento,
Que habrá sus blancas flores a un sol de primavera
Como un aroma errante se expandirá en el viento
Su espíritu ya libre del ánfora grosera.


Juan Carlos Dávalos

Nació y murió en la provincia de Salta (1807-1959).La recopilación de sus relatos “El viento blanco (1922) ha postergado su extenso poemario que décadas atrás le valió un general reconocimiento.