martes, 29 de julio de 2008

Temor del sábado

El patrón tiene miedo que se machen
con vino los mineros.
El sabe que les entra como un chorro
de gritos en el cuerpo.

Que enroscado en las cuevas de la sangre
les hallará el silencio,
el oscuro silencio de la piedra
que come sombra socavón adentro.

Que volverá, morado,
con bagualas del fondo de los huesos
su voz, golpeando dura como un puño
en el tambor del pecho.

Con pupilas abiertas como tajos
le pedirán aumento,
mientras quiebren, girando entre las manos,
el ala del sombrero,
y los ojos, de polvo y pena tristes,

les caigan como manchas sobre el suelo.

Hay que esconder el vino entre cerrojos,
el vino pendenciero.

Hay que esconder el vino como un crimen,
el vino pedigüeño.
Que ni una gota más caiga en la boca
desierta del minero,
donde el grito se tapa con la coca,

y con alcohol la sed de amor y besos.

Hay que esconder la primavera en sangre
del vino que descubre los secretos.

El patrón ha mandado que lo guarden
y se ha vuelto vinagre en el encierro,
de noche tiene vómitos y duendes
de luna que se bañan en su cuerpo.

Los ojos del patrón lo custodiaban
por arriba del sueño,
los ojos del patrón tienen dos ángeles
desvelados de miedo.

Jaime Dávalos
Fue hijo de Juan Carlos Dávalos, miembro de la Academia Argentina de Letras.Padre de Julia Elena Dávalos, "la voz femenina del folklore". Creador de una corriente expresiva novedosa, llena de metáforas ligadas a la tierra y sus misterios.

Use verte de lejos

Ese verte de lejos
No era amor, todavía:
Era solo
El pensamiento,
De que el tiempo pudiese
Rozar la superficie
De tu piel.

Es una tarde de Septiembre
Estoy mirando
Lejanamente
Tu aire en despedida;
Pero de ti me queda
La grávida presencia
De otras horas
Y días.

De ti las horas
Que van cavando en nuestros días;
Los días que no fueron
Fugaces para la dicha;
Casi el olvido
Del instante aquel
En que podíamos
Amarnos.

Este verte de lejos
No era amor, todavía:
Era solo
El cristal donde al mirarnos
Veíamos
Los sueños.
No supe
Cuando volviste a mí,
Ni de que modo;
Recuerdo únicamente
El gesto,
La palabra repetida
Muchas veces.

Ese verte de lejos
No en amor, todavía:
Hubiera sido demasiado leve
Para abarcarnos
La vida.


Raúl Araos Anzoátegui

Nació en Salta en 1923 e ingreso al grupo “La Carpa”. Ha construido su obra intentando alejarse de los matices folklóricos, sin por eso ignorar el acontecer de su geografía natal.

Vidala del Nombrador


Yo soy aquel cantorcito,
Yo soy el que siempre he sido,
No me hago ni me deshago,
Y en este ser nomas vivo.

Vago del ronco tambor de la luna
En la memoria del puro animal.

Soy una astilla de tierra que vuelve
Hacia su oscura raíz mineral.
Soy el que canta detrás de la copla,
El que en la espuma del rio ha’i volver,
Paisaje vivo mi canto es el agua,
Que por la selva sube a florecer.

Yo soy quien pinta las uvas
Y las vuelve a despintar,
Al palo verde lo seco
Y al seco lo hago brotar.
Nombro la tierra que el trópico abraza,
Puentes de estrellas cintura de luz,
Y al corazón maderero de Salta,
Subo en bagualas por la noche azul.
Vago de adentro del hombre dormido
Bajo la tierra gredosa y carnal,
Rama de sangre, florezco en el vino
Y el amor bárbaro del carnaval.
Apenitas soy Arjona
Nombre que no se ha’i perder,
Y aunque lo tiren al rio
Sobre la espuma ha’i volver.

Jaime Dávalos

Nació en Salta en 1919.Su trayectoria esta íntimamente vinculada al cancionero folklórico de su terruño. Su primer libro de poemas fue “Pasto Seco” (1947).

La Palliri

Que trabajo más simple que tiene la Palliri.
Sentada sobre el cáliz de su propia pollera,
Elige con los ojos unos trozos de roca
Que desplaza a golpes de martillo en la tierra.

(Un simple nocturno le trepa por las trenzas
Y oscurece la arcilla de sus manos morenas).

Que inútil que seria decir que en sus miradas
Hay un pozo de sombra y otro pozo de ausencia;
Que pudo ser pastora de las nubes
Y se quedo en minera,
Que pudo hilar sus sueños por las cumbres
Viendo bailar la rueca.

La Palliri no canta
Ni tampoco hila sueños.
La mirada en la tierra
Y en la cabeza el cielo
De mañana y de tarde
Busca solo el silencio,
Y cuando esta a su lado
Lo quiebra contra el suelo.

Y no sabe que a ratos, entre sus bazos recios,
Se le duerme el martillo como un niño de hierro.


Manuel Castilla

Nació en 1818 en Salta, provincia donde reside luego de haber deambulado en su juventud, como titiritero por el Altiplano Argentino-Boliviano. Destacado periodista, participo del grupo norteño “La Carpa” y escribió populares canciones regionales.

Urna Funeraria

Bajo la blanca tierra del pucará desierto,
Como un embrión parásito de la materna entraña,
Sentado en sus talones aguarda el indio muerto,
Quizá el milagro de una palingenesia extraña.

Como sagrado huevo, la urna que lo encierra,
Protegerá su momia por siglos, hasta el día
En que los buenos dioses antiguos de la tierra
Lo mezclen con el polvo fecundo en que dormía.

Y ha de cumplirse entonces el gran alumbramiento,
La hora del retorno milenario que espera.
Sorbido por las venas de algún cordón sediento,
Que habrá sus blancas flores a un sol de primavera
Como un aroma errante se expandirá en el viento
Su espíritu ya libre del ánfora grosera.


Juan Carlos Dávalos

Nació y murió en la provincia de Salta (1807-1959).La recopilación de sus relatos “El viento blanco (1922) ha postergado su extenso poemario que décadas atrás le valió un general reconocimiento.

Solo quería soñar



Soñaba que estaba
Con vos
Soñaba que vos
me querías
y me sentía feliz,
aunque sabia
que al despertar
todo cambiaría.
Volvería a estar sin vos
Volvería a sentirme golpeada por la vida.
Pero este despertar
fue distinto.
Fue el peor,
Deseaba morir más que nunca,
Porque ahora
Te veía con ella,
Ahora no tenía posibilidades,
Eras cada vez más inalcanzable,
Solo te tenía en mis sueños.
Me costaba aceptar que estas con ella.
Sos solo un sueño,
Por eso prefiero soñar
Y no despertar jamás.



Elizabeth Acosta

Sin Titulo

“De niña creí
en el príncipe azul
Que en su caballo alado
Llegaría a la puerta de mi casa
A pedir mi mano.
Hoy se fue ese príncipe azul
No ha llegado
ni llegará,
porque en su lugar
golpeo en la puerta
de mi vida
un príncipe rosado
el cual deje entrar.
Un príncipe sin corona,
Ni titulo nobiliario,
Sin palacio lujoso.
Pero tierno y sincero,
Puro y mío.
Príncipe de la bondad,
Príncipe del amor,
Príncipe de mi vida.
No llego a mí
en un caballo alado,
llegó como un rayo de luna
iluminando mi camino
y conquistando mi corazón,
llegó como un encanto mágico,
que me hizo florecer mi vida
de ilusiones y amor.


Verónica Villavicencio

Quisiera Decirte

Quisiera decirte lo mucho que te quiero,
Pero solo una lágrima cae sobre mi cara
Señalando que ya no estas,
Que te fuiste,
Que quizás en tu corazón,
solo en un pedacito de el
te acordaras de mí.

Quisiera decirte todo lo que te extraño
Cuando no estas acá conmigo,
Dándome un poco de vos
Quisiera decirte que te necesito
Pero simplemente hoy no estas aquí.


Eloísa falcone

Solo Mentias

Siempre me mentiste,
Mentías que me querías
Y yo me lo creía.
Mentías que me amabas
Y así me engañabas.

Y ahora que me doy cuenta
De tus falsas palabras
Me doy cuenta que lo nuestro
No fue nada.

Y busco en tu mirada
El amor que yo siempre imaginaba.

Porque el amor que yo te tuve
Fue de verdad,
Lastima que con el tuyo
no se lo pueda comparar.


Cynthia Eliana herrera

Morir por amor

El sol nos brinda calor
Y una sensación de amor.
La luna con su consentimiento
Nos ilumina nuestro pensamiento.

Nos hace imaginar,
A otro ser similar,
Que quiere soñar,
Para lograr amar.

Yo no quiero poder vivir,
Para ver a mi amor partir,
Me gustaría sonreír,
Olvidarme de sufrir.

Dejar de llorar
Y lograr pensar
En algún otro amor,
Que no me de dolor.

Después de discutir,
Pensé y pude decidir,
“Se ama con el corazón,
Y la mente da opinión”.

Por ello debo morir
Y así dejare de sufrir,
Veré transcurrir a la humanidad,
Viviendo con dios, la eternidad.


Silvina Neiff

Sin Titulo

Con vos descubrí
lo que es el amor,
fuiste todo para mí,
cuando necesitaba hablar con alguien
vos estabas a mi lado
y me extendías tu mano
nunca me negaste tu mano
nunca me negaste nada,
Entre nosotros no conocíamos los secretos
No contábamos todo lo que nos pasaba,
lo que sentíamos.

Nunca me olvidare,
siempre recuerdo cuando estuvimos
En la playa,
Los dos solos, mirando la puesta del sol
Y pusiste en la arena tu nombre
Junto al mío…
Lo que jamás imagine,
Que tu vida terminaría tan pronto.

No puedo dejar de pensar en esa mañana,
fue la peor de mi vida,
cuando desperté, fui a tu cuarto y
Tu corazón ya no latía.
Corrí hacia la playa sobresaltada
Y ahí descubrí la incógnita,
El mar había borrado nuestros nombres
Y también te había llevado a ti.
Te extraño, no puedo creer que me hayas dejado,
Si vos fuiste quien me dijo
que a la vida había que cuidarla,
Porque era una sola,
Te necesito, te necesito para crecer
Sin vos yo no existo,
No se que hacer,
Que pensar
Ni que decir.

Te quiero; y te voy a seguir queriendo
Por más que no estés entre nosotros,
yo confío en tus palabras,
y por eso siempre tengo en cuenta
Lo que me dijiste ese día,
que siempre estarías
junto a mí.

María Eugenia Olaechea

domingo, 13 de julio de 2008

Me olvidaré

Me olvidaré que te he amado
me olvidare que te amare
me olvidare que fuiste mio y que
ahora te perderé
me olvidare que te he querido y
que ya te dejare
me olvidare que te he perdido y
que ya no te volveré a ver.
Me olvidare que fuiste mio y que ya
no te veré
me olvidare que fuiste mio y que ya
no te tendré
me olvidare que te he querido y
que ya no te querré.
Guadalupe Hubanak

Sin Titulo

No tengo oportunidad
de expresar lo que yo siento
me siento morir
por tristeza y vanidad.

Por querer lo inalcanzable
ya no he vuelto a soñar mas
ya nada me es razonable
no tengo oportunidad.

Ya no ha vuelto a ver la luz
desde que abrí mis ojos
ya no quiero ver la luz
desde que descubrí todo.

Pensé que el era mi hombre
mi sol, mi príncipe y mi todo
ya no quiero que lo nombren
todo para mi murió.

Andrea Pahí

Quizás

Quizás hoy aquí
estas ausente,
pero mi mente
siempre estas presente.

Quizás conmigo no estas
pero de ti
no me puedo olvidar.
Siempre me acuerdo de ti.
Siempre te vuelvo
a recordar.

Quizás por ti lloro
no dejo de llorar,
ojala algún día este llanto
se vaya y me deje en paz.

Quizás esa tristeza
que siento en el corazón,
por ser tan tonta
se transforma en ilusión.

Quizás la esperanza
que me diste un día
se convierta alguna vez,
en el amor que yo desearía.

Quizás el golpe
que hoy me das
mañana te lo puedas lamentar
porque el mundo gira...
y a ti también
te pueda tocar.

Liliana Lencina

Septiembre

Septiembre me quita el consuelo
si cantas solo al andar
bañando todo de ámbar,
cruzando deseos de amar
sus flores de cien colores
me traen el aroma a aquel
que altera y influye en mis venas.

Septiembre posee esa brisa
que aquieta el danzar de dolor
refresca, acalora y mace
un enorme sentir de vida
en mi joven corazón
porque septiembre inaugura el nacer
de historias sin un final,
yo vivo siempre el septiembre
cuando pienso en tu mirar.

Marcela Natalia Carrizo